Un clásico juego de bazas y precursor histórico de los juegos de parejas modernos. Más sencillo que el Bridge, igual de estratégico.
Contar bazas,
sin subastas
El Whist es el precursor histórico del Bridge, pero sin fase de subasta. Cuatro jugadores en dos parejas intentan ganar el mayor número de bazas posible.
La última carta repartida determina automáticamente el palo de triunfo: sin negociación.
Antes de
empezar
las bazas
Baza a
baza
El Whist sentó las bases del Bridge y de muchos otros juegos de bazas.
Lo que de verdad
importa
Memoriza bien la carta de triunfo mostrada: revela qué triunfos altos siguen en juego.
Juega coordinado con tu pareja, incluso sin palabras: el orden de las cartas jugadas da pistas indirectas.
Reserva los triunfos altos hasta que haya una baza importante en juego, en vez de gastarlos pronto.
Lleva la cuenta de qué cartas de un palo ya se han jugado: ayuda muchísimo en la planificación final.
Olvidar el palo de triunfo, porque solo se muestra una vez al inicio de la ronda.
Jugar las cartas altas demasiado pronto, sin tener en cuenta el desarrollo de la ronda.
No reaccionar a tu pareja, por ejemplo ignorar una carta claramente débil de tu compañero.
Incumplir la obligación de asistir cuando en realidad tienes el palo pedido en la mano.
El Whist es el clásico elegante entre los juegos de bazas: atemporal con una buena baraja.
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