Quien aún tenga cartas al final, pierde. Tres capas, una oportunidad – al final juegas a ciegas.
Qué está
en juego
Cada jugador empieza con tres capas: cartas en mano, cartas boca arriba y cartas boca abajo. Todas tienen que salir. En ese orden.
Lo que distingue a Shithead de otros juegos de descarte: la última capa se juega a ciegas. No sabes qué viene. Ningún plan te salvará entonces.
Antes de que
empiece el juego
Las cartas boca arriba pueden intercambiarse con las de la mano. Coloca tus cartas más fuertes boca arriba – al final lo agradecerás.
cada carta
Ronda a
ronda
No todas las mesas juegan igual. Estas variantes hacen el juego aún más impredecible.
Lo que de verdad
importa
Guarda un 2 en reserva mientras el mazo siga en juego. Es la única carta que garantizado encaja bajo cualquier 7 – juegue lo que juegue el rival.
Cuenta en cada ronda con que alguien juegue un 7. Después solo valen del 2 al 6 – quien no tenga una carta baja a mano, recoge el montón.
Reserva los 3, los 10 y las cartas altas como Jota, Reina, Rey y As para la fase final. Con el mazo vacío, solo cuenta deshacerte de tu mano – ya no reaccionar tácticamente.
El 3 nunca está muerto: encaja tras cualquier carta salvo un 7, porque es lo bastante bajo por sí mismo. Ideal como seguro al final de la mano.
No estar preparado para un 7. Quien no guarda una carta baja durante la fase del mazo, recoge una y otra vez todo el montón de descarte.
Olvidar que se pueden jugar varias cartas iguales en un solo turno. Quien lo pasa por alto regala tempo y se queda en la partida más de lo necesario.
Olvidar intercambiar las cartas boca arriba antes de vaciar la mano. Después ya no es posible – las cartas débiles se quedan donde están.
Gastar las cartas fuertes demasiado pronto en vez de guardarlas para la fase final, cuando solo cuenta deshacerse de ellas.
Shithead se disfruta más con cartas que da gusto tener en la mano. Nuestras barajas están hechas para eso.
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