Un juego de cartas con cartas boca arriba y boca abajo. Los totales bajos y la buena memoria deciden la victoria.
Como en el golf:
menos es mejor
Golf simula una ronda de golf con cartas. Cada jugador tiene una cuadrícula de cartas (normalmente 2x3 o 2x4): algunas boca arriba, otras boca abajo. Objetivo: conseguir la puntuación total más baja.
Las cartas se pueden intercambiar para reducir valores altos. Quien mejor recuerde sus cartas tiene una clara ventaja.
Antes de que
empiece el juego
Memoriza de verdad con precisión las dos cartas que has visto: su posición sigue siendo decisiva durante el resto de la ronda.
puntos
Turno a
turno
Golf se juega en todo el mundo con cuadrículas ligeramente diferentes.
Lo que de verdad
importa
Memoriza con precisión la posición de tus cartas vistas: las necesitarás durante el resto de la ronda para cambiar de forma estratégica.
Intenta activamente formar parejas de columna: dos valores iguales uno sobre otro cuentan 0 puntos, sin importar el valor real de las cartas.
Observa qué cartas cogen los demás de la pila de descarte: revela qué valores necesitan probablemente en su cuadrícula.
No termines la ronda demasiado pronto: espera a que tu total sea realmente bajo antes de revelar todas tus cartas.
Olvidar la posición de tus propias cartas vistas: hace casi imposible cambiar de forma estratégica.
Guardar cartas altas demasiado tiempo, esperando completar una pareja de columna que nunca llega.
Ignorar por completo las cartas de los demás jugadores: su comportamiento da pistas valiosas sobre su propia puntuación.
Terminar la ronda demasiado pronto, aunque todavía había una posibilidad realista de bajar más tu propia puntuación.
Golf exige buena memoria: más fácil de dominar con cartas claras y legibles.
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